Barcelona, 31 de julio del 2023.- Según la revista del RACE, los motores eléctricos e híbridos van siendo mayoría, pero junto a ellos nuevos combustibles ecológicos se abren paso día a día incluso en los gigantes de la carretera.
El futuro de la automoción parece que pasará por la electrificación del parque de vehículos, a no ser que se promocione desde los gobiernos otro combustible menos contaminante, como puede ser el hidrógeno. Hasta que eso tenga lugar por el camino hay muchas fases todavía por las que pasar. En ellas están presentes también los propulsores híbridos, enchufables o no, el gas natural o el citado hidrogeno que todavía tienen mucho que decir. Y los SUV, esos grandes de la carretera otrora muy contaminantes, han pasado poco a poco en ser los abanderado de los vehículos sostenibles.
Los combustibles sintéticos nacen como una alternativa real a los problemas de limitación en la autonomía de las baterías actuales dada su mayor densidad energética. Si se encuentra un proceso de manufactura que permita desarrollar dichos combustibles sintéticos sin elevados costes, los motores de combustión podrían volverse totalmente neutrales en sus emisiones de carbono.
Según recuerda Autonoción: “Hablemos en cifras según datos de Bosch. El resultado neto podría ser una reducción de 2,8 gigatoneladas de CO2 en Europa de cara a 2050 -cifra que representa tres veces las emisiones de Alemania en 2016-. Y lo mejor de todo es que los e-Fuels pueden utilizarse en múltiples aplicaciones, no solo para los automóviles.Pensemos que los coches representan sólo una pequeña proporción de las emisiones de CO2. Aunque todos ellos fueran eléctricos, los aviones, los barcos o los camiones seguirían usando gasolina o diésel. Como hablamos de un combustible artificial, es importante señalar que los ingenieros pueden ‘jugar’ con sus diferentes propiedades para utilizarlo en diversos usos“.
Precisamente, el pasado 8 de junio la Unión Europea ratificó una medida que llevaba mucho tiempo encima de la mesa. Con 339 votos a favor y 249 en contra, el Parlamento Europeo aprobó la imposibilidad de vender vehículos con motores de combustión a partir de 2035. Tampoco híbridos de ningún tipo.
En dicha votación, sin embargo, se estableció una pequeña excepción. Una pequeña puerta que Alemania e Italia, promotores de la misma, quieren explotar: los combustibles sintéticos. Ambos países consiguieron que en la redacción del texto se especificara que se estudiará la posibilidad de vender motores de combustión para utilizar combustibles sintéticos de cero emisiones.
