Barcelona, 15 de enero del 2026.- La industria automovilística en España y Europa encara un periodo de transición significativo en 2026, marcado por cambios regulatorios, crecimiento de la electromovilidad, ajustes en producción y retos competitivos a nivel internacional.
1. Evolución del mercado y cifras de ventas
En 2025, el mercado automovilístico español mostró cifras positivas en términos de matriculaciones y electrificación. El total de turismos vendidos cerró con un notable crecimiento interanual, impulsado fuertemente por vehículos eléctricos e híbridos enchufables, que representaron una parte creciente del mercado. Según datos del sector, las ventas de turismos electrificados aumentaron casi un 95 % en 2025 frente al año anterior, destacando la adopción de tecnologías sostenibles.
A nivel europeo, los registros de vehículos eléctricos de batería (BEV) también mostraron un impulso considerable, con un crecimiento de más del 26 % en matriculaciones durante 2025, consolidando la tendencia hacia la movilidad electrificada.
2. Liderazgo de marcas y dinámicas internas
En España, el grupo SEAT y su marca Cupra registraron un año histórico en 2025, con un récord de más de 586.000 vehículos vendidos, impulsado por el crecimiento de Cupra (+32,5 %) y la demanda de modelos electrificados e híbridos.
No obstante, la producción local enfrentó ajustes debido a la transición de modelos tradicionales hacia plataformas electrificadas. En 2025, la producción del Grupo Volkswagen en España cayó alrededor de un 8%, afectada por la adaptación de las plantas de Martorell y Landaben.
3. Regulación europea y estrategia industrial
La Unión Europea revisó las regulaciones sobre emisiones para 2035, flexibilizando la prohibición de vehículos de combustión interna y permitiendo opciones como híbridos, combustibles sostenibles y compensaciones de emisiones. Esta decisión busca equilibrar los objetivos climáticos con la viabilidad industrial de los fabricantes.
Pese a esta flexibilización, los principales fabricantes europeos mantienen su compromiso con la electrificación, consolidando estrategias centradas en vehículos eléctricos como pilar de crecimiento a largo plazo. Además, en eventos automovilísticos recientes se han mostrado nuevos modelos eléctricos accesibles para ampliar la oferta y atraer a un público más amplio.
4. Planes de apoyo sectorial en España
El Gobierno español ha reforzado su compromiso con la electrificación mediante inversiones estratégicas destinadas a fortalecer tanto la oferta como la demanda de vehículos eléctricos. El Plan España Auto 2030 incluye subsidios directos para adquisición de EV en 2026 y fondos para la expansión de infraestructuras de recarga, con la meta de incrementar la producción de vehículos eléctricos nacionales hasta un 95 % hacia 2035.
Asimismo, el PERTE del Vehículo Eléctrico y Conectado sigue recibiendo apoyos para impulsar innovación, competitividad y desarrollo de cadenas de valor en sectores clave como baterías y digitalización de componentes.
5. Eventos y perspectivas industriales
España será sede del eMobility Expo World Congress 2026 en Málaga, considerado el mayor encuentro europeo en movilidad sostenible. El evento reunirá a miles de profesionales para debatir temas críticos como electrificación, conectividad y políticas regulatorias de la UE, reflejando el papel de España como foro estratégico en el debate industrial europeo.
6. Desafíos competitivos y globales
El contexto internacional también genera retos para la industria europea. La fuerte expansión de fabricantes chinos en Europa, con crecimiento en exportaciones y presencia de marcas competitivas en precios y volumen, está modificando la dinámica del mercado global del automóvil.
Este escenario competitivo se traduce en presiones sobre la cadena de suministro y la industria de componentes en Europa, que ya ha registrado importantes ajustes de empleo y exigencias para mejorar su competitividad frente a importaciones más económicas.
El año 2026 representa un punto de inflexión para la industria del automóvil en España y Europa. Si bien la transición hacia la electromovilidad se consolida con cifras crecientes de ventas de vehículos eléctricos e inversiones públicas estratégicas, persisten desafíos relacionados con producción local, competitividad global y adaptaciones regulatorias. El equilibrio entre innovación, sostenibilidad y viabilidad industrial será clave para definir la trayectoria del sector en los próximos años.

