Barcelona, 17 de marzo del 2026.- Según ha publicado el periódico La Vanguardia, Europa se ha posicionado como la región del mundo más avanzada en la transición hacia el coche eléctrico. Este periódico cita el último informe de Arval Consulting sobre la madurez en transición energética, Noruega (81 puntos), Países Bajos (68), Israel (66) y Bélgica (63) encabezan un ranking global que mide la preparación para la adopción de vehículos eléctricos. Por su parte, España, con 51 puntos, se sitúa en el tercer escalafón del índice, descrito como “avanzado en la transición, listo para la combinación de eléctricos y motores de combustión interna”.
El informe clasifica a los países en cinco niveles de madurez. Por lo que respecta a Europa, en el grupo líder, plenamente preparado para la adopción de eléctricos, se encuentran Noruega, Países Bajos, Bélgica, Reino Unido, Dinamarca, Suecia y Luxemburgo. La siguiente categoría incluye países preparados para una mezcla de eléctricos e híbridos enchufables, entre los cuales figuran Francia, Alemania, Austria, Portugal, Suiza y Finlandia.
España (posicionada en 17.º lugar del ranking absoluto) se sitúa en la tercera categoría, junto a Italia, Lituania, Rumanía, Turquía y varios países más del sur y este de Europa. Por debajo de este grupo, en la cuarta categoría, aparecen naciones en transición, adecuadas para híbridos pero aún no para eléctricos puros, como Rusia, República Checa y Polonia. Finalmente, la quinta categoría agrupa a los países no preparados para la introducción de vehículos eléctricos, entre ellos Serbia y Montenegro.
Europa presenta claras diferencias internas. Los países del norte y oeste combinan altas cuotas de mercado de eléctricos, densas redes de carga y políticas estables, mientras que España, aunque supera a otros países del sur y este, todavía queda lejos de los líderes continentales.
A principios de 2026, España contaba con alrededor de 50.000 puntos de recarga operativos, concentrados en Catalunya, Madrid y Andalucía, con cobertura más limitada en otras regiones. La densidad y potencia de estos cargadores también es inferior a la de países como Alemania o Países Bajos, donde las redes están más desarrolladas y cubren trayectos largos de manera más eficiente.
En cuanto a la adopción de vehículos eléctricos, España registra un crecimiento notable pero todavía limitado. En 2025 se matricularon cerca de 243.000 vehículos enchufables, con un 19 % de las matriculaciones totales, según datos de la European Alternative Fuels Observatory.
Los eléctricos puros crecieron más del 75 % interanual, alcanzando aproximadamente 114.000 unidades, mientras que los híbridos enchufables sumaron unas 131.000 unidades, más del doble que el año anterior. Estos datos muestran un impulso creciente, aunque insuficiente para situar a España al nivel de los países líderes.
Fuera de Europa, China lidera en Asia con 58 puntos, destacando por su producción, ventas y fabricación de baterías, mientras que India y otros países del sudeste asiático avanzan desde niveles más bajos, con infraestructura limitada y programas de incentivos incipientes.
En América del Norte, Estados Unidos y Canadá promedian 42 puntos, con adopción desigual y una red de carga menos desarrollada que en Europa y China. Latinoamérica, con 32 puntos de media, aún enfrenta restricciones de asequibilidad, escasez de infraestructura y menor prioridad en políticas públicas.
En Oriente Medio, Israel (66 puntos) y Emiratos Árabes Unidos destacan por sus redes de carga y objetivos nacionales, mientras que África todavía presenta grandes incógnitas, aunque algunos proyectos piloto están empezando a tomar cuerpo.
A nivel social, la percepción sobre los incentivos también es un factor que condiciona la adopción. El Observatorio Cetelem de la Automoción 2026indica que el 65% de la población considera poco claras las ayudas a la compra de vehículos eléctricos. En España, esta cifra asciende al 70% y el 76% de los ciudadanos percibe inestabilidad en las políticas, cinco puntos por encima de la media europea. Esto evidencia que la falta de claridad y continuidad en las ayudas puede estar limitando la adopción de vehículos eléctricos, aun cuando la infraestructura y los incentivos se estén expandiendo.
Según el informe de Arval Consulting y datos de matriculaciones e infraestructura, España muestra un crecimiento sostenido en ventas de vehículos eléctricos y aumento de puntos de recarga, aunque aún mantiene una cobertura territorial desigual y niveles de adopción inferiores a los países líderes europeos.

