A cierre de 2021 se vendieron en España 1,25 millones de coches de más de diez años, frente a 857.456 nuevos, un 45% más

Barcelona, 25 de mayo del 2022.- Según informa el periódico El Mundo, se trata de un récord en cuanto a lo que representan los coches más antiguos -y más contaminantes- en las ventas del mercado español y va en dirección contraria a modernizar y electrificar el parque automovilístico. Según las cifras de Anfac, la primera vez que se vendieron más coches antiguos que nuevos fue en 2019 tras el famoso «el gasóleo tiene los días contados» de la vicepresidenta tercera del Gobierno, Teresa Ribera. Pero en 2021 se han batido todos los récords.

El director general de Anfac, José López-Tafall, asegura a este diario que este dato puede ir a peor por la confusión e incertidumbre generada entre los consumidores. Estos parecen optar por vehículos de ocasión más asequibles a la vista del futuro incierto de los nuevos. «Las exigencias sobre el sector y el prohibicionismo sobre los vehículos de combustión siguen avanzando, pero debido a los altos costes de los vehículos electrificados, la escasa infraestructura de recarga y el contexto económico actual está derivando las compras hacia los vehículos de mayor antigüedad, lo cual evidentemente no ayuda a la renovación del parque», afirma el responsable de la asociaciones de fabricantes del país de un sector que representa el 12% del PIB y, es junto al turismo, clave para la economía española y su balanza comercial.

¿Por qué puede ir a peor el ya lamentable récord del pasado año? Según el citado ejecutivo, por, entre otros factores, la nueva vuelta de tuerca negociada estos días en Bruselas de adelantar a 2035 la prohibición de la venta de coches nuevos que emitan gases contaminantes en los países miembros de la Unión Europea, incluidos, atención, los híbridos. La teoría es que a partir de ese año se deben vender sólo eléctricos al 100%, cuando apenas 13 años antes sigue sin haber infraestructuras ni precios asequibles, al menos en España, para tamaña revolución. El consejero delegado de Stellantis, Carlos Tavares, lo recalcó a EL MUNDO el pasado enero: «Desde el punto de vista político, es posible decir que la lucha contra el calentamiento global es una prioridad y querer acabar con los vehículos de combustión. Pero el Gobierno no se puede contentar con eso, hay que favorecer al mismo tiempo que surja otra industria y otras tecnologías». Y eso es lo que no han hecho, en su opinión, Sánchez entre otros. «En las últimas décadas, España ha buscado y conseguido un fuerte desarrollo industrial, convirtiéndose en el segundo productor de automóviles de Europa por delante de Italia y Francia. El Estado, las empresas y los sindicatos han conseguido trabajar juntos. La pregunta para España es: ¿Quiere perder este trabajo de los últimos 20 o 30 años?».

Ribera sostiene que una de las lecciones de la agresión rusa a Ucrania es que hay que «acelerar» la transición energética, pero para el director general de Anfac, eso sólo es factible acelerando también el fomento del coche eléctrico. «Todo nuevo objetivo debe venir acompañado de nuevas herramientas al mismo nivel de exigencia si se quiere que su cumplimiento sea posible. Las medidas actuales buscan cumplir con la ley de Cambio Climático y Transición Ecológica, que fija el límite de combustión en turismos y comerciales ligeros en 2040, no en 2035 y España ya está retrasada en el cumplimiento de los objetivos actuales», subraya López-Tafall. Por cierto, aceptar en la UE el cambio de calendario de la ley española en vigor requeriría al menos un debate en Las Cortes que no existe.

La receta de Anfac es «aumentar el despliegue de puntos de recarga, con nuevos objetivos ambiciosos pero vinculantes y una mesa de gobernanza operativa; una fiscalidad que apoye positivamente la descarbonización y se centre en gravar el uso, no en la compra; y una reforma de los planes de ayuda a la demanda». El presidente de la asociación de concesionarios Faconauto, Gerardo Pérez, pone como ejemplo Extremadura, donde hay en la actualidad 167 cargadores en vía pública cuando se precisan 6.500. «Solo se ha hecho el 2 % del trabajo. 2035 es demasiado pronto».

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ataca el propio concepto del prohibicionismo: “Forzar a que todo pase al vehículo eléctrico es un auténtico error». En su opinión, «debe ser el cliente y no el político el que elija el modelo de coche».

Ribera considera todo esto visiones conservadoras del pasado y la ministra de Industria, Reyes Maroto, resalta la prioridad que ha dado el Gobierno en los fondos europeos al coche eléctrico. En Anfac relativizan su impacto, porque los 2.975 millones en tres años del llamado Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del Vehículo Eléctrico y Conectado (PERTE VEC). y ayudas complementarias equivalen a la mitad de una anualidad de las ayudas en el recibo de la luz a las energías renovables.

Ni siquiera el presidente de Volkswagen, Herbert Diess, al que Sánchez ha garantizado públicamente ayudas del Perte para su fábrica de baterías en Sagunto antes de finalizar la licitación, elude críticas al Gobierno por la falta de apoyo a la venta de coches eléctricos. Según sus cálculos, mientras que en Países Bajos el 60% de los 1ue vende son eléctricos, en España sólo el 6%. Y peor aún, cada vez se venden más coches de 2012 que emiten de media 163 gramos de C02 por kilómetro, que de 2022, que lanzan 121,8 gramos de CO2 por kilómetro en un disparatado retroceso en el reto del cambio climático que pasará factura al sector y al país.

Leave a Reply

Please log in using one of these methods to post your comment:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.